viernes, 7 de junio de 2013

Transparencia SÍ, pero para los otros


Nos han sorprendido las últimas declaraciones en los medios de comunicación de ciertos dirigentes sindicales que se oponen a realizar también un ejercicio de transparencia mostrando públicamente sus retribuciones. Se basan en que dependen de las cuotas de sus militantes y que ellos no son cargos públicos.

Siguiendo el mismo razonamiento, nadie debería escandalizarse por el caso Barcenas porque el dinero “desviado” no es público sino de donantes privados; muy diferente al caso de los ERES andaluces, donde el dinero desviado era público.

Así pues las exigencias de la ciudadanía, no sólo tienen razón de ser cuando los ciudadanos se sienten robados desde el punto de vista económico, sino estafados, desde el punto de vista conceptual. Es decir, a quienes más indigna el caso Bárcenas es (o debería ser) a los votantes del PP, independientemente que la oposición lo aproveche estupendamente como estrategia electoral.

Así pues, si mucho nos interesa saber lo que nuestros representantes políticos ganan en estos tiempos de crisis, no nos interesa menos saber lo que ganan los representantes sindicales que tanto predican sin el ejemplo.

Si nada hay que esconder, no deberían tener problemas para poner a disposición de todo el mundo sus nóminas (y otras retribuciones en B) porque cada vez más vemos que quien exige cumplir la ley es quien primero no la cumple. Así pasó con los chalets de lujo de algunos dirigentes de IU o relojes ROLEX de dirigentes de CCOO (que dijo que eran un regalo, pero en ese caso sin contrapartidas demostrables).

Todos sabemos el chantaje al que someten los sindicatos a los políticos con tal de tener más representantes o más dinero para financiarse a través de cursos de formación que en muchas ocasiones ni se hacen.

En definitiva, todos sabemos que la vara de medir que los sindicatos aplican para exigir, no es la misma que se aplican a ellos mismos. Y, si nuestra sociedad espera poder reivindicar sus derechos a través de los sindicatos, la confianza debe ser máxima. Si hablamos de transparencia en todas las instituciones, a muchos nos interesa saber si un representante sindical está en su cargo por vocación de servicio a la ciudadanía o por un sueldo sustancioso, que aunque legal, y respetable para muchos, no es ético para muchos otros en estos tiempos de crisis

Exijamos lo mismo para todos, para los demás y para nosotros mismos, y exijámoslo ya.

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