Me ha sorprendido ver las últimas declaraciones relacionadas con el mundo educativo en los medios de comunicación, una vez más en boca de la representante de un partido obsoleto como es el PSOE, que en la actualidad
nadie sabe quién dirige esta formación política, ni en Gandia, ni en Valencia
ni en España. Partido, pues, que está más necesitado más que nunca
de una renovación, por bien de nuestra ciudadanía, y no de permanecer sumisa a
sus viejas y caducas familias políticas que siguen controlando el partido en la
sombra.
Desde hace más de una año, viene
siendo habitual que la Sra. Liduvina no haya asimilado que han perdido las
elecciones locales e intente sacudir los medios de comunicación con sus
agresivas acusaciones para saciar su inagotable afán de protagonismo. Y es que,
en política, los representantes deben entender que no son imprescindibles y que
la renovación es lo mejor para dar un impulso y transmitir ilusión a la
ciudadanía.
Pero en el caso de la Sra.
Liduvina, su personalidad obsesiva compulsiva ha derivado en una oposición
destructiva, haciendo un flaco favor a nuestra ciudad. Actitud que es concebida por la sociedad local como una degeneración de la imagen de la política y de sus protagonistas.
La oposición constructiva dista
mucho de lo que estamos acostumbrados a ver en el día a día del PSOE que,
conmocionado por un cambio político, que es sano y necesario en todas las
sociedades enquistadas por el continuismo, ha caracterizado la política
local en los últimos años.
Si nos
centramos en la educación, en las pasadas legislaturas, el gobierno de Gandia
ha sido un referente en la Comunitat Valenciana de gobierno politizador e
ineficiente, que, sin resolver los problemas básicos de la ciudad como la escolarización, debido en gran parte, por intereses
personales y mala gestión, ha desembocado en una escolarización segregadora entre los diferentes
centros educativos de nuestra ciudad.
Tomando como ejemplo las Escuelas Infantiles, ha sido una vergüenza que no hayan sido capaces de planificarlas en función de la demanda, habiendo aulas vacías de 0-1 años y actuando ilegalmente llenando aulas sin tener la correspondiente autorización de la Conselleria y generando un modelo deficitario con tal de beneficiar a sus allegados.
Los
responsables autonómicos de educación han constatado en estos últimos años una
regresión en la gestión educativa de nuestra ciudad que bajo el mandato de
políticos que no se han preocupado más que en gestionaren "salir en la foto", quedando
faltos de iniciativas que ilusionen a los padres y madres para sus hijos
Pero, cargar contra la educación y utilizarla como arma política no hace más que degenerar uno de los pilares básicos de nuestra sociedad. Si el Sr. Zapatero ya hizo una ley patatera como fue la LOE, más degradantes han sido las actitudes de los políticos que, siendo del mismo color político, han han utilizado para criticar aquello que ellos mismos habían hecho.
Para
muchos políticos es el momento de reflexionar y de retirarse. Seguro que en las
filas socialistas hay gente esperando la oportunidad de ofrecer nuevas ideas
que puedan ayudar a nuestra ciudad, tanto en la oposición como en el gobierno
al que todo partido político aspira.
El PSOE
es capaz de mucho más, es capaz de hacer una política responsable, una
oposición constructiva, pero en manos de los políticos paleolíticos que no se
preocupan más que mantenerse en política, no serán capaces más que de hacer más que el
ridículo.
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