Como bien escribe el sociólogo Michael Walzer los ciudadanos deberíamos practicar más la protesta política. Una reivindicación que está dirigida al gobierno. En el caso de nuestra querida ciudad al Sr. Orengo.
Debemos exigir los procedimientos meritocráticos de admisión y de nombramiento. Debemos denunciar la compra de votos mediante favores. Debemos regular las aportaciones económicas a las campañas por parte de empresas que han negociado con los partidos políticos su contraprestación. Debemos fijar límites a los sueldos de los funcionarios y asesores y al de los ex-funcionarios que pueden ejercer como representantes de grupos de presión o medios de comunicación.
Continuamente estamos viendo multitud de clases de exclusión social a colectivos que no simpatizan con el gobierno o a ciudadanos que no apoyan a una determinada ideología.
El Sr. Orengo es exclusivo y sectarista. No merece representar a un partido político y mucho menos a una ciudad como la nuestra. El Sr. Orengo junto con el Sr. Zapatero representan a la decadencia política.
Necesitamos una nueva generación de políticos que no necesiten de la política para vivir y que no sea un medio para salir del paro o de ascenso profesional. En definitiva, políticos que trabajen en la política con más currículum que ser políticos.
Necesitamos políticos que hayan demostrado su valía como Arturo Torró. Que no les dé más miedo perder una elecciones que el dejar a la ciudadanía en manos de incompetentes e incapaces de mejorar la ciudad o el país.
Necesitamos partidos políticos que rechacen el amiguismo y el clientelismo como el Partido Popular, para los que la política no sea un medio de vida sino una vocación.
martes, 29 de marzo de 2011
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