miércoles, 22 de septiembre de 2010

Hay que ser muy socialista para querer al Sr. Orengo

Todos sabemos que desde hace unos años las ferias de Gandia son una cita clave donde el gobierno se luce y encandila a ese gran 30% del electorado indeciso produciendo en las elecciones el efecto “bandwagon” o “caballo ganador” del cual se aprovechan en muchas ocasiones los partidos que están gobernando. Así el BLOC, aunque no sacara rédito político en las últimas elecciones, quiso vanagloriarse de haber sido el partido que cambió el modelo de estas fiestas llevándolas a la calle, y luego El PSOE que sin vergüenza mostraba las cifras astronómicas que había destinado a este evento como si de una “mascletà” se tratase y el dinero explotara cual petardos en unos días. No pensaba que gobernar consiste en optimizar recursos no en endeudarse para aparentar lo que no se sabe hacer.

El año pasado todos los ciudadanos nos quedamos pensando en la “Fira i Festes del 2010” porque como diría Leire Pajín, en año preelectoral y con motivo del aniversario de S. Fco. De Borja, estos días serían como una conjunción planetaria en la que hasta los marcianos visitarían nuestra ciudad.

Por si hubiera dudas, para “hacer boca” el ayuntamiento nos ha adelantado este año con una aburrida cabalgata de los Borja que ha costado un ojo de la cara, y un esperpéntico musical donde un tarzán bajaba desde la escalera del Palau paseando por toda la ciudad, para vergüenza de los que contemplábamos el espectáculo (espero que las nuevas postales de Gandia no lo incluyan).

Todo con un presupuesto millonario: un paseo sin parking y ya resquebrajado pero con calidades que cuestan todo lo que NO tenemos, una ribera del Serpis para admirar los barcos que naveguen nuestro caudaloso río (a ver si ahora las ramas no generan el desbordamiento cada vez que llueve un poco) y plazas que hacen y rehacen 3 veces. Y no estoy pensando sólo en el Prado, no hace falta más que ver las obras del la pequeña plaza del final del paseo con la que el gobierno local ha experimentado varias veces. Primero con césped artificial, luego como no quedaba muy “progresista”, le pusieron palmeritas conviertiéndola en “mixta” y ahora la rehacen toda para que no desentone con el resto del paseo. Veremos en la próxima versión si la pintan de colorines. Y es que es muy fácil experimentar con el dinero de los contribuyentes.

Y ahora, en el clímax del año Borja, resulta que se han quedado sin dinero y nos traen a cuatro “hierbajos” como espectáculos para amenizar estos días. Uno no tiene más que ver las programaciones culturales de ciudades como Alcoy, Torrent o Xátiva para compararla con las de Gandia. En calidad, variedad y cantidad no hay “color”. No se trata del signo político de la ciudad, se trata de la incompetencia del equipo de gobierno.

Y es que esto es el progresismo de los socialistas. Lejos de ser sinónimo de progreso es sinónimo de paro, luchas internas, despilfarro, endeudamiento, falta de planificación, falta de innovación y falta de liderazgo. En definitiva: nada para los ciudadanos y todo para ellos; porque eso es lo único que les interesa, continuar gobernando.