Nuestro gobierno local comienza la ola de inauguraciones comenzando así el año electoral. Inauguraciones faltas de una buena planificación como siempre. Y esta vez ha sido en el barrio de Roiç de Corella, en el que se sienten satisfechos de poner unas cuantas piscinas a disposición de los ciudadanos.
Si uno se para a pensar un poco, deducirá rápidamente que, geográficamente el Barrio de Roiç de Corella era el que quedaba más lejos de las instalaciones deportivas del Polideportivo de Gandia. De hecho algunos usuarios, entre los que me incluyo, preferíamos ir a la piscina del Grao de Gandia a la que llegábamos en 10 minutos en coche (de puerta a puerta) antes que a las del Polideportivo de Gandia.
Ahora a nuestros cada vez más listos socialistas se les ha ocurrido montar unas piscinas de recreo sin caer en la cuenta de aquellos que queremos ir en invierno o queremos sencillamente nadar mantenernos en forma.
Antes de poner un semáforo hay que hacer un estudio del tráfico, en base a lo que se llama en estadística Teoría de colas, algo de lo que el Sr. Orengo no tiene idea, a juzgar por el tránsito de Gandia. Y, antes de poner una piscina habrá que hacer un estudio de las necesidades de la ciudad. Claro que disfrutar de unas instalaciones deportivas en este barrio es algo positivo para los ciudadanos, pero ¿para qué despilfarrar dinero en una inversión que no es para todos ni para todo el año? Muchos seguiremos utilizando otras instalaciones porque estas no dan solución a las necesidades reales, sino que ha sido un proyecto más que se les ocurre en una noche de verano y a la mañana siguiente lo decretan al estilo de Zapatero. Y es que cada vez tienen más en común nuestros gobernantes socialistas al utilizar el dinero de los ciudadanos para hacer lo que les viene en gana, sin contar para quiénes están destinadas todas las actuaciones… Tranvías flotantes que no van a ninguna parte, Paseos de las Germanías sin plazas de aparcamiento, Plazas del Prado que están rotas antes de inaugurarse, piscinas sólo de verano, y otras muchas inauguraciones a las que se les ha olvidado lo más importante.
En cualquier caso el objetivo del Sr. Orengo es borrar la memoria de los ciudadanos que critican su falta de innovación, de optimización de los recursos y de planificación.
No se preocupen Uds. que verán muchas más aperturas, pero ninguna de provecho, pero seguro que acompañadas de las fotos de la cara amable del mayor embaucador. Pero nada podrá cambiar la concepción ya forjada que tenemos de un decepcionante equipo de gobierno con el que cuenta nuestro alcalde. Políticos y asesores que no tienen capacidad de gestionar una gran ciudad. Políticos que sólo se preocupan de intentar ganar las elecciones. En definitiva, un fraude para los que les votaron y para los que no lo hicimos.
Más les valdría a muchos tener un poco más de vergüenza, y no mostrar su incompetencia, su falta de ganas y como diría John Bradshaw tener la emoción que les hace saber que son finitos, aunque, como es sabido por todos, la única emoción que tienen los socialistas es la del poder y no la de servir a sus ciudadanos.
viernes, 4 de junio de 2010
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